Pintura al pastel que representa una escena bucólica protagonizada por cuatro niños o puttis, acompañados por coronas de flores y diferentes utensilios relacionados con el juego.
La composición presenta a los cuatro pequeños en un entorno de carácter idílico, creando una escena de gran delicadeza y encanto. Las coronas de flores y los objetos vinculados al juego aportan un carácter alegre y ornamental a la representación.
S. XVIII.





