Óleo sobre tela del siglo XIX que representa una dinámica escena de caza, protagonizada por un jinete a caballo acompañado de una jauría de perros que persigue a un ciervo.
La composición transmite el movimiento y la intensidad propios de una jornada de caza, con las figuras y los animales integrados en un paisaje de carácter natural. La presencia del jinete, los perros y el ciervo aporta gran dinamismo a la escena.
La obra está firmada
54,5 X 65 cm.





