Óleo de temática religiosa del siglo XVII que representa a Santa Magdalena junto a una cruz y un riachuelo, en un paisaje en el que aparecen diversos elementos arquitectónicos y personajes.
En la parte superior de la composición se observan ángeles, mientras que en segundo plano aparece una edificación con columnas y varias figuras, creando profundidad y enriqueciendo la escena. La presencia del riachuelo y el paisaje complementan la representación de la Santa y aportan un marcado carácter narrativo y devocional.
La obra se presenta en un marco negro y dorado
241 X 174 cm.





