Cabezal de cama de estilo Carlos IV, realizado en nogal macizo y enriquecido con delicadas incrustaciones de limoncillo, formando un paisaje decorativo, datado en el siglo XVIII.
La pieza destaca por su refinamiento neoclásico y su cuidada composición ornamental. El paisaje en marquetería de limoncillo aporta un valor artístico singular, creando un contraste luminoso sobre la calidez del nogal y reflejando la maestría de la ebanistería de la época.





