Acuarela del siglo XVIII realizada en forma de abanico, que representa un paisaje de una aldea con diferentes personajes.
La composición ofrece una escena de carácter costumbrista, en la que las figuras aparecen integradas en el entorno de la aldea, creando una representación de gran interés visual e histórico. El particular formato de abanico aporta singularidad a la pieza y realza su carácter artístico.
La obra se presenta con passe-partout negro y marco lacado, una combinación que crea un elegante contraste y contribuye a destacar la composición.
75,5 X 44 cm.





