Conjunto de cuatro sillas rústicas mallorquinas, datadas a finales del siglo XVIII, que representan la esencia del mobiliario tradicional mediterráneo y el saber hacer de la artesanía popular de la isla.
Estas sillas destacan por su diseño sobrio, resistente y funcional, propio del mobiliario mallorquín de época, concebido para el uso diario sin renunciar al encanto de las formas tradicionales. Su estructura de madera maciza aporta solidez, durabilidad y una cálida presencia natural, mientras que su estética rústica las convierte en piezas ideales para interiores con carácter, autenticidad y sabor histórico.
Medidas
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Altura: 85 cm









