Óleo sobre tela del siglo XVII que representa a Santa Isabel dando limosna a un niño y a un anciano, en una escena de carácter religioso centrada en la caridad y la ayuda al prójimo.
La composición destaca por la presencia de las tres figuras principales, creando una escena de gran fuerza narrativa y contenido simbólico. La representación de Santa Isabel ofreciendo limosna pone de manifiesto una de las virtudes más importantes asociadas a la tradición cristiana: la generosidad hacia los más necesitados.
Se conserva además con un elegante marco dorado, que realza la pintura y complementa su carácter solemne.
Dim.118 x 195 cm.





