Pintura china al pastel sobre papel de arroz, perteneciente a la denominada «Serie Terroríficos», que representa una escena de carácter macabro protagonizada por un hombre y dos cadáveres.
La composición muestra a un hombre descuartizando dos cuerpos, en una representación de temática violenta e inquietante. La escena destaca por su carácter narrativo y por abordar un asunto poco habitual en las representaciones pictóricas tradicionales, convirtiendo la obra en una pieza singular dentro de esta serie.
China, S. XIX.





