Óleo sobre tela del siglo XVII que representa la imagen de Jesucristo, tratado con la solemnidad y expresividad propias de la pintura religiosa europea de la época.
El cuadro conserva un elegante marco liso dorado con oro fino, que realza la pintura y aporta al conjunto una notable riqueza y presencia. La combinación de la obra con su marco dorado convierte esta pieza en un objeto de gran interés tanto artístico como decorativo.
110 X 208 cm.
130,5 X 228 cm. (con marco)






