Óleo sobre tela de finales del siglo XVIII que representa el retrato de una niña sentada sobre una roca, sosteniendo una flor en la mano, con un paisaje montañoso al fondo que aporta profundidad y serenidad a la composición.
El cuadro conserva un elegante marco dorado, que realza su presencia y armoniza con el carácter clásico de la pintura. La obra aparece firmada «Rº Carlotta», lo que incrementa su interés para coleccionistas de pintura antigua.
69 X 100 cm.





