Óleo sobre tabla del siglo XIX que representa una tranquila escena marítima, con una barca amarrada junto a un montículo de rocas situado en el mar.
La composición se centra en la relación entre la embarcación y el paisaje rocoso, creando una sencilla y atractiva representación de temática marinera. La presencia del mar y las rocas aporta profundidad y carácter a la escena.
10 X 17 cm.





