Óleo sobre tela del siglo XVIII que representa a San Agustín antes de su conversión, una iconografía poco frecuente dentro del arte sacro y de gran interés histórico y religioso. La obra retrata al futuro San Agustín de Hipona en su etapa anterior a su transformación espiritual, evocando el recorrido personal que lo llevó a convertirse en uno de los grandes Padres de la Iglesia y uno de los pensadores más influyentes del cristianismo.
La representación de San Agustín antes de su conversión aporta un valor iconográfico singular, ya que refleja un momento clave de su vida, símbolo de búsqueda intelectual, reflexión y cambio espiritual.
55 X 42 cm.





