Espejo del siglo XIX, que destaca por su sofisticado marco en tonos dorado y negro, creando un contraste visual de gran fuerza decorativa y refinamiento.
La combinación del dorado, que aporta luminosidad y un toque de lujo, con el negro, que añade profundidad y elegancia, da como resultado una pieza equilibrada y de gran presencia estética. Su diseño clásico lo convierte en un elemento versátil, capaz de integrarse en diferentes estilos decorativos.
Medidas
- Ancho: 83 cm
- Altura: 101 cm





